• Sara Castañón

Albercas sustentables y naturales

¿Existen las albercas sustentables y naturales? Cuando pensamos en sustentabilidad definitivamente no imaginamos decenas de litros de agua y químicos que la preservan. Pero los cuerpos de agua son algo magnífico en los días de descanso y las zonas calurosas. ¿Cómo podemos disfrutar una alberca pensando en nuestro impacto ambiental?


Haz tu alberca más sustentable


Aunque lo ideal es tener una alberca natural, hay cambios accesibles que podemos hacer en nuestra alberca y contribuir a la disminución de su impacto.


  1. Recolección de agua: las albercas utilizan 1,000 L por cada m2, y en promedio una alberca tiene entre 18,000 y 23,000 litros (esto son alrededor de 115 duchas de 10 minutos). Una manera eficiente de disminuir nuestro uso constante de agua potable es recurrir a sistemas de recolección de agua de lluvia. Este sistema, utilizable también para tratarse para agua potable, funciona para aprovechar el agua natural. En temporadas de lluvia, el agua se recolecta y almacena para ser usada en las temporadas de sequía.

  2. Calentador solar: otro de los cambios que podemos hacer es dejar de utilizar calentadores eléctricos que gastan una gran cantidad de energía, e instalar paneles solares que traduzcan la energía para calentar el agua. Estos paneles almacenan la energía y se recargan durante el día.

  3. Cubiertas de albercas: cubrir las albercas cuando no están en uso, además de contribuir a preservar la limpieza del agua, también atrapa el calor que el agua recibe durante el día. Las cubiertas térmicas preservan el calor de dos maneras. Una es manteniendo dentro el calor del agua, y la otra es absorbiendo la luz solar y generando calor dentro de la alberca.

  4. Luz: si tu alberca está iluminado, ya sea dentro o fuera, cambiar a luz LED es uno de los cambios más sencillos que podemos hacer.


Albercas naturales


Las albercas naturales son una especie de réplica de los cuerpo acuíferos que se dan en la naturaleza, especialmente los estanques. Estas albercas naturales, o biopiscinas, se conocen desde 1985 cuando comenzaron a usarse en diversas partes en el centro de Europa.


Estas albercas se distinguen por su método de limpieza. Para que las albercas se mantengan limpias y controladas para que podamos nadar, se utilizan distintos químicos que hacen el trabajo. Estos químicos, aunque eficientes, permean el agua de la alberca haciéndola contaminante para el resto del agua en la naturaleza, así como el ambiente que la rodea, incluyendo plantas y animales.


En las biopiscinas se utilizan zonas de regeneración para que la alberca se limpia por sí misma, en lugar de utilizar químicos. Esto se puede hacer con pantas acuáticas que filtran el agua y elevan los niveles de oxígeno. También se utilizan rocas para ayudar en el proceso de purificación.


Las albercas naturales se distinguen por el color del agua. Estamos acostumbrados a albercas azules, pero estas tienen un color más verdoso, con tintes de estanque por las plantas que se utilizan.


Busquemos alternativas y soluciones que disminuyan nuestro impacto aunque no lo reduzcamos a cero. Estos cambios nos benefician a nosotros y al medio ambiente.

Agua de alberca
Albercas sustentables