• Sara Castañón

Música: una clave en la hospitalidad

En la hospitalidad los pequeños detalles hacen grandes diferencias. Muchos ignoran que una de las piezas claves para provocar sensaciones y crear experiencias con los huéspedes es a través de la música. Cuando hablamos de la experiencia sensorial, nos referimos a cada estímulo que despierta los sentidos: los aromas, las texturas, el diseño y, por supuesto, el sonido. Cada uno trabaja por sí sólo, pero cuando tomas en cuenta cómo interactúa cada estímulo entre ellos, logras que las experiencias sean completas.


Es la música, el momento y el lugar


La música de fondo puede cambiar la manera en la que los huéspedes actúan, piensan y sienten. Para tener una buena selección musical hay que preguntarse qué es lo que se quiere provocar en la gente. Por ejemplo, en tu lobby es importante tener música tranquila que calme a tus huéspedes después de horas de viaje. Después de los trayectos, las personas quieren relajarse, llegar a tu hotel y sentir cómo dejan todos sus conflictos en la puerta de entrada. Además de tu servicio y la manera en la que los recibes, la música de fondo debe construir un ambiente que los haga sentirse ligeros.


Otro ejemplo son los momentos del día. Para comenzar con el desayuno y una taza de café, música ambiental, tranquila, incluso aprovechar los sonidos naturales, es perfecto para darle los buenos días a tus huéspedes. A lo largo del día la única puede ir agarrando mayor velocidad y ritmos más movidos. En la comida puedes tener música lenta para que hacer que los comensales pasen mayor tiempo en el restaurante, y en el bar la música animada ayuda a invitar a la gente a pedir más bebidas.


Las áreas comunes de tu espacio, como los pasillos, son los lugares ideales para demostrar un poco del estilo y personalidad de tu hotel. Esta es música que combina con los aromas, el diseño arquitectónico y la experiencia de los viajeros mientras conocen los distintos espacios.


5 cosas que no debes olvidar


1.- Hablamos de música de fondo. No dejes que el sonido interfiera con las pláticas de tus huéspedes o su trabajo. Recuerda que tú controlas lo que estás escuchando y es importante que tu selección sea precisa para mantener a todos a gusto.


2.- Las habitaciones son de los huéspedes. Podemos controlar muchas experiencias sensoriales en los cuartos, como lo es con el aroma, pero con la música es importante otorgar total libertad.


3.- ¡No te estanques! La música representa la imagen de tu hotel. Si tu música se vuelve repetitiva, tediosa y molesta, también lo hace todo el concepto de tu proyecto. Asegúrate de seguir sorprendiendo a tus huéspedes y staff, prueba distintas cosas.


4.- Tu sistema de sonido y arquitectura importan. La responsabilidad no cae únicamente sobre la selección musical, también sobre el sistema de sonido y cómo la arquitectura de tus espacios interfiere con la acústica. Toda todo esto en cuenta para aprovechar al máximo la manera en la que el sonido viaja.


5.- Confía en los expertos. Todos podemos crear una playlist, pero sólo los expertos saben tomar en cuenta la manera en la que las canciones crean una experiencia entre ellas, cómo afectan al ambiente, al espacio, a las emociones e incluso a los pensamientos.


El oído es uno de los sentidos que más se tiende a olvidar en la hospitalidad, pero es uno de los más decisivos cuando se trata de la experiencia general de los huéspedes.